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Prensa
Comentarios y críticas de Discos y
Entrevistas ....

Sábado 30
de Diciembre de 2006
La compactera
Guitarra con pico y alas
Guillermina Beccar
Varela
Amanece despacito, Cueca de la clueca, Polkita de las vocales, Mi
perro baila el gato, Chacarera de la media voz, Doña gaviota, y
otros. (Edición independiente)
Llegó para la fiesta de Navidad o Reyes. Más de uno habrá pensado en
eso. Pero este disco es más que su condición funcional de regalo
para niños. La voz siempre cálidad de
Guillermina Beccar
Varela recorre despacito el
repertorio para el público infantil, escrito por Carlos Ceretti, con
músicas de Oscar y Gustavo Pometti. La placa es didáctica por donde
se la escuche: porque le canta a los chicos y porque es un buen mapa
de la música folklórica argentina y de países vecinos.
"Cantar suavecito vale por dos", entona
Guillermina y cumple con el ejemplo. Probablemente los
niños disfruten las 15 pistas del CD. Por las buenas
interpretaciones, los arreglos, la calidad de los músicos que
participan e invitadas como Teresa Parodi y Suna Rocha, los grandes
también la van a pasar muy bien.
Mauro Apicella
CONFERENCIA DE PRENSA HOTEL HILTON. 16 de septiembre de 2003.
MERCEDES SOSA GALARDONADA CON EL PREMIO GRAMMY LATINO.
Pregunta del periodista: ¿Qué interpretes argentinos admira
hoy?
Mercedes Sosa: Tengo adoración por Liliana Herrero y
Guillermina Beccar Varela. Soy Feliz de escucharlas.

Sábado 22 de
Junio de 2002
Interesante
ciclo
Folklore con voz de
mujer
Los sábados,
hasta el 3 de agosto, en la Manzana de las Luces
Marián Farías Gómez,
Perla Aguirre, Angela Irene, Guillermina Beccar Varela, Mónica
Abraham y Luna Monti son algunas de las protagonistas
Sólo intérpretes femeninas
Con el título de Mujeres del Folklore en la
Manzana, se realizará los sábados, a las 21, en la Manzana de las
Luces (Perú 262), un ciclo que se prolongará hasta el 3 de agosto.
Hoy actuará Luna Monti y el sábado próximo, Perla Aguirre.
Participarán las cantantes Marián Farías Gómez, Angela Irene,
Guillermina Beccar Varela, Mónica Abraham y Luna Monti, y la
cantautora Perla Aguirre. El encuentro se abrió el sábado último con
la actuación de Guillermina Beccar Varela, que compartió el
escenario con Mónica Abraham, y tuvo como invitada a Angela Irene.
"Estilos diferentes, diferentes pagos, ilusiones distintas,
distintos caminos recorridos; vivencias femeninas, de corazones
convergentes para cantar al amor, a su tierra, a la vida", así
resume la gacetilla el encuentro.
Para aportar ideas, dialogan con LA NACION la cantautora Perla
Aguirre y la cantante Guillermina Beccar Varela. Ambas se muestran
contentas por compartir con sus pares Farías Gómez, Angela Irene,
Abraham y Monti, a quienes no solamente estiman sino que admiran.
-¿Qué hará cada una en sus recitales?
-Yo -avisa Perla- haré sola, en canto y guitarra, o con caja de
vidala o coplera, música criolla. Creo que con Suma Paz y Carmen
Guzmán somos las únicas que quedamos cantando y acompañándonos con
guitarra.
-¿Te sentís Perla Aguirre o "la hija de Arsenio Aguirre"?
-Soy lo que soy, a pesar de ser "la hija de". Ahora más que nunca.
Pero toco la guitarra como tocaba él. Papá fue famoso como poeta y
compositor. Temas suyos como "Guitarra trasnochada", "La dejé
partir" o "El quiaqueño" (titulado primero "Adiós a La Quiaca") han
perdurado en el tiempo, incluso como temas anónimos. Yo también
compongo. Desde los años 70, cuando vivía con Antonio Tarragó Ros,
yo escribía letras y él me alentaba. Fui muy amiga de Tejada Gómez.
Después escribí versos para la música de Eugenio Inchausti, Peteco
Carabajal, Raúl Carnota, Teresa Parodi. Fueron mis colegas los que
me animaron a escribir. Por eso se conocen temas como "Chacarera de
Sumampa", "Moreno Cambá Café" (con Antonio) y Teresa me grabó "Los
matacos son así". Tarragó Ros grabó obras mías para su serie
"Naturaleza", como la "Tonada de la vicuña" y la "Chamarra del
laburante". La temática es variada, desde lo indígena hasta lo
ciudadano, pasando fugazmente por lo testimonial. Canto al amor, a
Dios, digo algunas cosas.
-¿Y vos, Guillermina?
-Estoy grabando un nuevo disco con Jorge Giuliano y Rodolfo Sánchez,
a los que se suman el acordeón de Néstor Acuña y el violín de
Estanislao Díaz Pumará. Será mi cuarto disco solista, además de
cantar para el grupo Sanampay y otro que compartimos con Coqui Sosa.
En este nuevo registro hago candombe, vals, zamba, chacarera,
chamamé, milongas y landó. Lo editará un sello independiente.
Perla y Guillermina coinciden en que, en materia de canciones, todo
suma. Pero que su canto es sentido y no festivalero. Perla -que nos
recuerda que la primera grabación de la canción "María va" la hizo
ella con Dino Saluzzi y Los Andariegos, y que fue ella quien
reemplazó a Mercedes Sosa en "Romance de la muerte de Juan Lavalle",
de Falú-Sabato- está consciente de que hoy todo es diferente de lo
que ocurría en la década del sesenta, de la que surgieron creaciones
imperecederas. Hoy se apunta demasiado a lo liviano, a lo exitista,
quizá por falta de información y por buscar el éxito fácil, si bien,
por suerte, hay gente joven y talentosa que no cae en eso.
Guillermina, por su parte, admite que si bien hoy es difícil
encontrar composiciones valiosas, ella es respetuosa de todos los
gustos. Que a veces el público disfruta con temas que a otros les
parecen livianos u oportunistas. Guillermina rescata poder estar
haciendo algo a pesar de la tristeza del país y de la desesperanza.
Que cuando tiene que elegir temas lo primero que considera es que la
poesía la emocione.
René Vargas Vera

Domingo 23
de Diciembre de 2001
La compactera
Navidad y algo más
Sosa - Beccar Varela
Ay... para Navidad, Tristeza de la Navidad, Chacarera de los Reyes,
Villancico navideño, María de la esperanza, Zamba de la Navidad,
Jesús naciente, Los pastores, Despierta Navidad, y otros (San
Pablo).
Cada vez que llega la época de la natividad, surge en muchos
creyentes cierta avidez por los temas religiosos, casi como una
invitación a la reflexión y al festejo. Habrá que aclarar que este
disco que aparece tan oportunamente no es un álbum de villancicos.
Porque los cantantes Guillermina Beccar Varela y Coqui Sosa se
animaron con ese “algo más” para llevar la temática navideña a la
amplia y rica variedad que ofrece el folklore argentino, a veces con
temas inéditos o poco conocidos. Coqui se encarga de arreglos, del
concepto artístico y de alegres canciones en ritmo de chaya o
chacarera; Guillermina garantiza la calidad con su voz, en temas
como la zamba “Tristeza de la Navidad”. Se unen en la delicada y
exquisita “María de la esperanza”. Así marcan la diferencia y
ofrecen “mucho más” que un clásico disco navideño.
Mauro Apicella

Sábado 2 de
Junio de 2001
Buenas
voces para el folklore
Melania
Pérez y Guillermina Beccar Varela actuarán hoy
Se presentarán en el teatro Colegio Santa
Isabel, de San Isidro
Es la primera vez que cantan juntas
Como invitado participará el cantor tucumano
Coqui Sosa
Melania Pérez y
Guillermina Beccar Varela no ostentan mucha fama en sus respectivos
currículum. Pero como corresponde a estos casos de inusual talento,
sí gozan de prestigio. Sobre todo entre sus pares de la música
popular.
Melania y Guillerma -unas de las voces más espléndidas del folklore-
se presentarán por primera vez juntas esta noche, a las 21.30, en el
teatro Colegio Santa Isabel, en la calle Diego Palma 295, de San
Isidro. Lo harán a beneficio de las parroquias de la zona.
"El programa, explica Melania, tendrá dos partes: en la primera
cantará Guillermina y en calidad de invitado vendrá Coqui Sosa. Yo
haré la segunda parte y entonces invitaré al final a Guillermina."
"Allí, agrega Guillermina, cantaremos a dúo tres canciones: "Bajo el
sauce solo", de Valladares-Castilla (grabada por Melania en su disco
"Luz del aire"); "Baguala del alfarcito" (inspirada en un caserío de
San Antonio de los Cobres), de Ana Ramos y David Pérez, y la
chacarera de Paz y Carabajal "Para los ojos más bellos" que grabé en
mi segundo disco "Los yuyos de mi tierra".
- ¿Se forma un dúo nuevo?
-Nada que ver -se apresuran aclarando a coro-. No es nuestra
intención. Nos juntamos solamente porque sentimos una mutua
admiración. Yo, cuenta Guillermina, ya la había invitado a Melania
en un espectáculo mío en la Quinta Pueyrredón, de San Isidro. La
primera vez que la escuché fue por televisión. Me hizo llorar de
emoción. Antes la había experimentado solamente frente a Mercedes
Sosa. Melania tiene demasiada trayectoria como para yo acoplármele.
No formaremos dúo; al menos por ahora...
-Guillermina, por tu tesitura, harás la segunda voz, ¿no?
-Sí. Una segunda bastante complicada que me dio mucho trabajo. Las
notas son ideas de Melania.
-¿Qué hiciste, Melania?
-Me gustan los intervalos no comunes de las notas. En el dúo
Herencia, que tuve con mi compañero Icho Vaca yo armonizaba. Me
encanta lo contrapuntístico, las armonías atrevidas.
-Y a mí, confiesa Guillermina, me estimulan los desafíos; lo que no
te deja dormir por una semana...
-Este encuentro no será el único -prometen-. La idea que predomina
es cantar y volver a estar otras veces juntas en otros escenarios;
compartir cosas serias, como proyectos. Porque es una tarea
enriquecedora en la que nadie sacará partido. El propósito, enfatiza
Melania, es sumar y crecer. Siempre que escuché una buena voz pensé
en hacer esto.
A Melania Pérez se la conoce más por haber integrado durante cinco
años, a partir de 1966, el inolvidable grupo Las Voces Blancas, y
luego por haber formado el Dúo Herencia, desde el 80 al 96. No hace
mucho la reflotó el sello Epsa en el CD "Luz del aire", que recibió
cientos de elogios. Es el primero, y hasta ahora, único disco
solista, mientras prepara repertorio para un segundo registro.
Por su parte, Guillermina Beccar Varela lleva editados tres: el
primero "De quién es esta voz", el segundo (que data de 1995) "Los
yuyos de mi tierra", y el tercero (de 1997) "Lapachos en primavera",
la canción de Marcelo Perea incorporada a su repertorio por Mercedes
Sosa, aplaudido por la crítica. También ella está "rumiando nuevos
temas " para su próximo disco.
Las dos comparten la idea de que cada canción debe salir al aire
bien ensayada y madurada. Y cada vez apuntan a un repertorio más
exigente, al margen de las leyes del mercado. Quizá por esto mismo
sus nombres no figuren entre las actuales estrellas del folklore -ni
viejas ni jóvenes- como merecen sus excelentes voces y sus
inspiradas interpretaciones.
Por eso mismo ellas no hablan de grandes proyectos, de cantidades de
discos vendidos, de actuaciones multitudinarias. Cuando les
preguntamos por el estado del folklore, Melania se muestra
diplomática y se refiere a un lindo momento. Y Guillermina piensa
que debe haber lugar para todos. Ambas opiniones forman parte de su
humildad como artistas y de su generosidad como seres humanos.
René Vargas Vera

Sábado 16 de Octubre de
1999
El folklore, con garra
Actuación de la cantante Guillermina
Beccar Varela junto con Margarita Chein (piano), Pablo Aznarez
(violín), Diego de la Zerda (percusión) y Raúl Peña (guitarra y
arreglos). Ciclo de música de raíz folklórica "De aquí en más". En
la Scala de San Telmo, Pasaje Giuffra 371.
Nuestra opinión: excelente.
La suerte o el mercado se
encargan de fabricar ídolos con pies de barro. Casualidad o
premeditación, lo cierto es que tanto la buena estrella como el
cálculo terminan por confinar al ámbito underground a músicos
dotados de excepcional talento.
Ocurre con Guillermina Beccar Varela, quien ratifica una vez más, en
este ciclo creado por Guillo Espel y María José Albaya, sus
extraordinarias condiciones como cantante y como intérprete del
folklore argentino.
No es de rigor que una buena garganta esté también dotada de seso.
Hay conocidos ejemplos que lo confirman. Tampoco suele suceder que
las mejores voces elijan el mejor repertorio. O que, aun
eligiéndolo, respeten los códigos del género y de cada creador, sea
en cadencias o en melodías.
Precisamente por confluir en ella la excelente garganta, la
inteligencia y la sensibilidad para elegir un irreprochable
repertorio, y la fidelidad, la garra y la ternura para expresarlo,
Guillermina Beccar Varela se constituye en modelo para los jóvenes
cultores del folklore.
Una virtud añadida a sus extraordinarias condiciones vocales e
interpretativas es la de acometer el desafío de presentar inspiradas
obras de jóvenes compositores, como Raúl Peña, Roberto Cantos, Ica
Novo, Marcelo Perea, Jorge Fandermole y canciones no transitadas de
paradigmáticos creadores, como "Eras", de Eladia Blázquez;
"Lavanderas del Río Chico", del Cuchi Leguizamón, y "Resolana", de
Eduardo Falú, amén del bellísimo vals "Flor de lino". Aunque ya no
cuente con el empuje del piano y los arreglos de Marcelo Perea,
Guillermina tiene hoy en la guitarra de Raúl Peña un digno sucesor
como acompañante y orquestador, al que se une el delicado piano de
Margarita Chein, el ajustado violín de Pablo Aznarez y la precisa
percusión de Diego de la Zerda.
La voz vibrante y contundente de Guillermina arranca con "Copla bien
nacida", chacarera de su guitarrista, para luego encenderse,
poderosa o desplegando vuelos interiores, en el chamamé de Roberto
Cantos "Canción de fuego". Garra y ternura, exaltaciones e
introspecciones, empuje y gracia son extremos expresivos que
Guillermina conjuga con maestría. Con el gesto medido, con energía
sin alardes, con el regalo de la media voz, con fraseos elásticos,
acomete el folklore de siempre, apoyada por un sólido grupo
instrumental.
Cuando se disfruta de la excelencia estética es difícil señalar
cúspides. Sobre todo cuando alguien como Guillermina trasciende sus
dones de cantante para sumarse a los músicos, que desentrañan los
secretos escondidos en la más sencilla melodía, en el más intrincado
ritmo.
Uno podría quedarse con las zambas "Lavanderas del Río Chico" y
"Debajo del sauce solo"; con las chacareras "Palomas de sueño" o
"Doña Maclovia", o con las inéditas versiones de "Naranjo en flor" y
"Flor de lino". Pero sin duda lo que más sorprende entre sus
hallazgos interpretativos es la hermosísima zamba "Resolana", de
Falú, por la unción y el respeto por su maravillosa melodía.
Guillermina Beccar Varela se ha instalado ya como una de las mejores
cantantes de todos los tiempos en la música popular. Es un
privilegio haberla descubierto.
René Vargas Vera
CONFERENCIA DE PRENSA HOTEL HILTON. 16 de septiembre de 2003.
MERCEDES SOSA GALARDONADA CON EL PREMIO GRAMMY LATINO.
Pregunta del periodista: ¿Qué interpretes argentinos admira
hoy?
Mercedes Sosa: Tengo adoración por Liliana Herrero y
Guillermina Beccar Varela. Soy Feliz de escucharlas. |